LA INTIMIDAD ROMANTICA: UN NUEVO PARADIGMA
Por
Edward Hoffman, Ph.D. y Marcella Bakur-Weiner, Ph.D.
La
búsqueda por una intimidad romántica duradera es ahora un fenómeno global – que
comienza mas temprano en la vida que nunca antes y que se extiende para muchos
en sus 70s, 80s, y mas allá. ¿Y por que no? Mientras los hombres y mujeres
adquieren más salud y autonomía alrededor del mundo en nuestros días, la
felicidad con una nueva persona se ha convertido en una meta obtenible como
nunca antes. Tal meta de hecho tiene mucho sentido, porque su realización
correlaciona con muchas medidas de bienestar físico y emocional –especialmente
cuando envejecemos. La acumulación de investigación científica (vea, por
ejemplo, Anderson, 2003) certifica esta conexión ahora irrechazable.
Pero,
¿los psicólogos, le están ayudando a la gente a conseguir este objetivo tan
digno? In nuestra opinión, la respuesta es un inequívoco ¡no! – porque muchos
especialistas están anclados en un modelo obsoleto de relaciones románticas.
Particularmente, se enfocan inútilmente en mejorar la comunicación para parejas
angustiadas o sin gozo en sus vidas. Innumerables libros y talleres sobre
relaciones –ambos con un enfoque popular y profesional—- consideran a la
comunicación como la clave de la felicidad romántica.
Pues para la mayoría de tales presentaciones
el mensaje implícito es inconfundiblemente: si mantienes buena comunicación con
tu pareja, entonces tu relación será satisfactoria y realizante. Y, por
conclusión, entre mejor sea la comunicación, mayor será la felicidad mutua.
Desgraciadamente, ese panorama es demasiado anticuado, porque ignora la gran
cantidad de investigación importante sobre el temperamento que ha surgido en
los últimos 30 años – y equivocadamente concibe a todas las personas como mas o
menos similares en sus necesidades de intimidad. En realidad, la gente exhibe
rasgos muy diferentes en este aspecto tan importante de sus vidas (Hoffman y
Weiner, 2003).
Basados
en la combinación de nuestra experiencia clínica y de investigación, la
comunicación pobre ciertamente disminuye la satisfacción de la relación. No es
que estemos buscando que las parejas abandonen su auto-divulgación intima y auto
expresión del uno con el otro. Pero el problema más sobresaliente para muchas
parejas se encuentra en una área mucho más diferente: la compatibilidad de temperamento. Y este es el área donde los psicólogos deben estar enfocándose.
Mientras
en los últimos cinco años, los expertos en paternidad y maternidad han estado enfocándose
con mayor atención en la investigación sobre el temperamento, aquellos que
aconsejan a las parejas con problemas, o a personas que buscan amor en sus
vidas, permanecen en el olvido acerca de esta área. El tiempo ha llegado para
un gran cambio conceptual.
¿Que
es lo que queremos decir? Simplemente esto: que como resultado de miles de
estudios, la psicología del temperamento ha producido evidencia indiscutible
que sugiere que desde el nacimiento la gente difiere significativamente sobre
las bases biológicas de su personalidad. La investigación mas temprana sobre
esto, iniciada en los 1970s por los Doctores Chess y Thomas en la Universidad
de Nueva York, identifico tales rasgos como el nivel de actividad, la
estabilidad del humor, y la adaptabilidad al cambio en la rutina como algo que
esta influenciado biológicamente en gran magnitud, de las cuales estas
diferencias son incluso visibles en recién nacidos. La investigación siguiente
por otros investigadores en varios países ha identificado tales rasgos
adicionales como extraversión, bienestar subjetivo, libido, y esteticismo
(reactividad a los estímulos sensoriales) como algo que se encuentra enraizado
en el temperamento congénito.
Repetidamente,
los investigadores (Buss, 1996; Chess y Thomas, 1996, 1999; Kagan, 1994;
Pinker, 2002, y muchos otros) han indicado que tales rasgos se manifiestan
desde muy temprano en el desarrollo, se diferencian ampliamente de un individuo
a otro, y permanecen muy fuertemente resistentes al cambio.
En este
aspecto, como clínicos con diferentes orientaciones sobre el desarrollo humano,
hemos identificado una docena de rasgos temperamentales claves -—“Los 12
Grandes”—que impactan significativamente la felicidad romántica, y que
trascienden edad, genero, y cultura. Cada uno de estos es influenciado
biológicamente en una manera muy fuerte, puede ser medido mucha antes de la
madurez adulta, y cambia muy poco en el transcurso de la vida de los
individuos. Estos son: 1) Nivel de Actividad; 2) Esteticismo; 3) Intensidad Emocional;
4) Extraversión; 5) Idealismo; 6) Intelectualismo; 7) Libido; 8) Materialismo;
9) Necesidad por Compañía; 10) Afiliación; 11) Espontaneidad; y 12) Bienestar Subjetivo.
El
apoyo dramático de nuestra experiencia clínica de 40 años, el cual incluye investigación
preliminar en los Estados Unidos—- con comparaciones transculturales que se están
llevando acabo hoy en Asia, Europa, y América del Sur,—- indican que la
compatibilidad de estas 12 dimensiones temperamentales están conectadas
cercanamente a la felicidad de las relaciones. Y esto tiene mucho sentido: la prescripción
para una satisfacción duradera con una pareja en amor es el compartir estilos
similares de vida en términos de valores (idealismo), aspectos físicos (nivel
de actividad y libido) sentimientos (bienestar subjetivo e intensidad
emocional), y la interacción con otros (la extraversión, la afiliación, y la
necesidad por compañía), la reacción hacia otros (espontaneidad) e intereses (esteticismo,
intelectualismo, y materialismo). Aunque otros rasgos temperamentales
ciertamente existen, hemos definitivamente encontrado que estos doce son los más
sobresalientes y que afectan la compatibilidad amorosa, y que resultan en satisfacción,
sin importar la edad, el género, y las raíces culturales de las parejas.
Lo
que esto implica para los especialistas o consejeros es muy claro. Primero,
antes de que las personas entren en una relación comprometida, necesitan
entender la importancia del temperamento y su significado para la
compatibilidad amorosa y la felicidad. Ver como “Los 12 Grandes” operan
diariamente en nuestras vidas románticas es sumamente importante. Intensificar
esta realidad es una tarea importante para consejeros. Segundo, los terapeutas
pueden ayudarles a aquellos que se encuentran en relaciones “mediocres o de
calidad mas o menos” a reconocer como estas diferencias innatas en su
temperamento pueden están contribuyendo a su insatisfacción mutua y a aprender
estrategias para que acepten o que aprendan a compartir tales diferencias. Para
tales parejas, el asunto clave que requiere asistencia terapéutica no es la
comunicación, pero el entendimiento con empatía de los rasgos innatos de la
otra persona en la pareja. Finalmente, en casos donde las diferencias
temperamentales son demasiado marcadas y esto es fuente de conflicto continuo,
el papel efectivo del terapeuta puede ser el de ayudarles a la pareja a disolver
su relación insatisfactoria en una manera amigable y tan respetuosamente como
sea posible. El proceso de estarse acusando mutuamente y constantemente debe
ser contrarestado cuando se fomenta un autoconocimiento maduro de nuestras
necesidades intimas con respecto a los rasgos de “Los 12 Grandes,” y con
respecto a la necesidad de encontrar una pareja con un nivel alto de compatibilidad.
Como es lógico, la búsqueda por la intimidad romántica
en nuestros días se ha intensificado en todo el mundo. Al subrayar el
temperamento como el factor principal que contribuye al amor duradero, los psicólogos
tienen un papel vital que juegan en el área de las relaciones.
Referencias
Anderson, N.B. & Anderson, P.E. (2003). Emotional
Longevity [La Longevidad Emocional]. New York:
Viking.
Buss, A.H.(1995) Personality: Temperament, Social Behavior,
and the Self[Personalidad: Temperamento,
Conducta Social y el Yo] . Boston: Allyn & Bacon.
Chess, S. & Thomas, A. (1999). Goodness
of Fit [Congruencia de Bondad]. New York:
Taylor & Francis.
Chess, S. & Thomas, A. (1996). Temperament:
Theory and
Practice [Temperamento: Teoria y Practica]. New York:
Taylor & Francis.
Hoffman, E. and Weiner, M.B. (2003). The
Love Compatibility
Book [El Libro de la Compatibilidad Amorosa]. Novato, Ca.: New
World Library.
Kagan, J. (1994). Galen’s Prophecy
[La Profesia de Galeno]. New York: Basic Books.
Pinker, S. (2002). The Blank Slate
[La Tabula Rasa]. New York: Penguin.
Skene, O. (2005). The Sexual Spectrum
[El Espectro Sexual] . Vancouver, B.C.,
Canada: Raincoast Books.
Edward Hoffman, Ph.D. y Marcella
Bakur Weiner, Ph.D. son miembros de la Asociación Psicológica de Nueva York (NYSPA).
Son autores de EL LIBRO DE LA COMPABILIDAD AMOROSA (New World Library, 2003), el
cual ha estimulado investigación internacional sobre el temperamento y la
compatibilidad amorosa – y recientemente ha sido traducido al Chino y al Ruso.